La familia Terleira y Borja Rubiato se han visto afectados por los incendios forestales de Burgohondo y la Sierra Oeste de Madrid. El pequeño de los hermanos Terleira, David, es empleado municipal de Cebreros, localidad afectada por los dos incendios. Rubiato vive desde la distancia el horror que están padeciendo familiares y vecinos en Santa María del Valle del Tiétar
Los incendios forestales de Burgohondo (Ávila) y la Sierra Oeste de Madrid siguen activos y ya forman parte de una de las páginas negras de la sociedad española. Una historia que tristemente han tenido que sufrir muy de cerca algunos viejos conocidos del deporte de las Tierras del Duero, concretamente tres ex futbolistas de la Arandina.
Las familia Terleira y Rubiato se han visto envueltos en la afección de los fuegos de manera directa o indirecta. Unos desde los mismos municipios afectados por el fuego y otros más lejos, pero sufriendo con sus vecinos el desastre de las llamas.
DUERO Deporte ha podido charlar con los delanteros David Terleira y Borja Rubiato, ambos afectados en las localidades de Cebreros y Santa Maria del Tiétar.
En el caso de David, empleado municipal encargado de instalaciones deportivas de Cebreros, ha vivido sin apenas descanso las cuatro últimas jornadas desde el pasado jueves. «Primero recibimos a habitantes de otras localidades y los acogimos dándoles cobijo en el pabellón y comida, pero poco después la llegada de las llamas prácticamente a 15 metros del pueblo, no situó en zona de confinamiento por el humo», resume David, que al mismo tiempo recuerda la implicación de todos los vecinos posibles en la lucha contra el incendio junto a los cuerpos profesionales de extinción.
«Todo el pueblo, quienes podíamos hemos aportado nuestra ayuda a los acogidos, primero, y después cerca y como se podía apoyando a las cuadrillas de bomberos forestales, o a los miembros de los parques de bomberos de Valladolid y Salamanca que también se han acercado», afirma. Y es que como apunta Terleira, Cebreros ha pasado de ser cobijo para otros municipios a estar confinado, una pesadilla.
Rubiato reivindica más apoyos
Por su parte, Rubiato, de Santa María del Valle del Tiétar se muestra tristemente resignado por todo lo que está provocando el fuego en la localidad de sus padres y su segunda residencia. «Están siendo horas de mucha angustia… el fuego es impredecible», apunta al mismo tiempo que reclama «más acción por parte de los medios profesionales» y es que Rubiato afirma que «la gente se siente sola».

El propio Rubiato, ahora lejos de la localidad abulense está en constante contacto con su familia. «Mi padre vive allí, mi hermana, mis sobrinos… y esta siendo horrososo», añade. En Santa María del Valle del Tiétar se encomiendan también a la acción divina como refleja una imagen que están compartiendo vecinos y afectados.

Dos simples ejemplos de las miles de historias de los más de 50.000 afectados, según fuentes oficiales, y el reflejo de la indefensión ante este tipo de incendios que ya han arrasado cerca de 77.000 hectáreas. Una auténtica barbaridad de la que veremos como logra recuperar se recupera, no solo el propio Sistema Central, sino todos los vecinos de las zonas afectadas.


